Ojos Verdes
Sus ojos, verdes, aceitunados. El cabello corto y un aspecto general bastante cuidado. De estatura, no mas de un metro con sesenta. Vestido al estilo pandillero, pero no demasiado. Mira amenazante, convencido de que los demás se sienten intimidados en su presencia, o hasta de lejos, con su sumple mirada. Detiene a este chico que camina en medio de la acera. Un tipo que no parece gran cosa a juzgar por lo que se alcanza a ver. Su aire, aventurero. Viste pantalones vaqueros y zapatos pesados, cinturón de remaches. Ojos Verdes parlotea algo sobre el piso que tiene que pagar al rentero de aquel burdel; en sus palabras se nota que no pasó de la primaria, y de ahí en adelante toda su educación se la debe a los narcocorridos.
El chico no parece captar a qué se refiere con todo aquello. Ojos Verdes intenta ser un poco mas directo. Pide dinero. El chico insiste en que no trae e intenta retirarse amablemente. Ojos Verdes da un paso hacia el, esperando miedo en la reacción. Dice algo sobre que no quiere lastimar al chico, etc., etc. El chico lo mira un tanto aburrido y se quita los audífonos. Le pregunta a Ojos Verdes si lo está asaltando. Ojos Verdes responde negativamente, pero insiste en que tendrá que "esculcarlo" y pregunta que pasará si le encuentra dinero. Pone su mano en el trasero del chico, sobre la cartera. El chico casi por reflejo toma la muñeca de Ojos Verdes. Se retiene y contesta que sería mejor que le quitara las manos de encima. Firme pero no amenazador. Ojos Verdes se acerca al chico; sus caras quedan mas o menos a un palmo de distancia. Ojos Verdes está convencido de que el chico, que le lleva diez centímetros de estatura, está aterrado. El chico está convencido de que Ojos Verdes podría estar pensando en darle un beso. Eso lo aterra.
Desde la acera de enfrente, una prostituta le grita algo a Ojos Verdes y lo distrae un momento. El chico no le quita la mirada de encima. Como un gato al pendiente de cada movimiento del perro que tiene enfrente. Sin miedo, pero sin subestimar. Ojos Verdes ahora se pone dramático. Como en esas películas de mafiosos y dice que "es tu última oportunidad". El chico ríe para si, pero no externa nada para no ofender ni hacer estallar la situación. Ojos Verdes vuelve la mano en ademan de tomar la cartera del chico nuevamente, y el momento llega. Ojos Verdes siente en un segundo que el brazo está a punto de saltarle de la coyuntura del hombro y luego, una profunda punzada en la garganta. El chico tiene agarrada con firmeza la tráquea de Ojos Verdes como si de una manguera se tratara, y ejerce presión con la punta de los dedos. Siente los espasmos de aquel penoso sinaloense tratando de respirar, luego tragar saliva, luego de balbucear algo... El chico lo baja al suelo, y aquel, dócil como un cachorro recién comprado. El brazo sigue en posición anormal. Eventualmente, salta de su lugar, pero Ojos Verdes está sin poder gritar o quejarse. Comienza a convulsionarse, y es entonces cuando el chico se da cuenta que es suficiente. Suelta la tráquea y Ojos Verdes tose descontroladamente y se retuerce como un pescado. La prostituta que gritó antes le grita ahora una reprimenda al chico, pero este ya se a vuelto a colocar los audífonos y se aleja caminando con su música... "good times, bad times, you know I've had my share..."
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